Trilogìa de las catedrales gòticas italianas/Trilogy Italian Gothic cathedrals.

Trilogìa de catedrales gòticas italianas.

Empieza en Siena (s. XIII) la primera catedral gòtica de Italia, conocida còmo La puerta del Cielo, de planta transiciòn del romànico al gòtico pero toda la estructura, decoraciòn y fachada totalmente gòticas, la primera y la màs exuberante.
La de Orvieto (s. XIV), que sigue el mismo patròn de Siena pero ya es puramente gòtica y toda la fachada se reviste de mosaicos, còmo en los gabletes de Siena, menos los elementos estructurales, es la màs pobre de las 3, no tiene ni cùpula ni campanile y la bòbeda de crucerìa se sustituye por una estructura de madera.La fachada de la catedral de Florencia, Santa Maria Del Fiore, (no es del s. XV, còmo el resto de la catedral, es una construcciòn neogòtica del XIX, la catedral es la ùltima gòtica, primer renacimiento, pero la fachada no se llegò a construir) inspirada tambièn en la de Siena pero sin los 3 gabletes superiores y pinàculos, que en realidad los construyeron y luego derribaron, la estructura ya es renacentista, es la quinta catedral màs grande del mundo, con la fachada moderna hecha de los 3 màrmoles, blanco (de Carrara) verde (de Prato) y rojo (de Siena) ya utilizado el juego de colores de los 3 màrmoles en la de Siena, està inspirada en el campanile de Giotto, que no es Giotto, del s. XIV.Los 3 estados por los que pasò el gòtico italiano, mucho màs delicado que el francès, ya que adoptò elementos del estilo bizantino. Son menores de altura, sin pràcticamente contrafuertes y con pocas ventanas para evitar el calor de las tierras italianas, de ahì la abundancia de los frescos. No suelen tener torres, un campanario o campanile exento, para evitar las vibraciones y el batipsterio, tambièn exento ya que los no bautizados no podìan entrar en los recintos sagrados.

La basìlica de San Marcos de Venecia, s. XI con nàrtex (parte inferior de la fachada) del s. XIII, que no tiene nada que ver con las 3 anteriores, a lo sumo el precedente, pero es otra bestialidad, no sigue el patròn de la catedral de Siena, es anterior, romànica, con gabletes en el nivel superior que en siglo XV los adaptaron al estilo gòtico, con los mejores mosaicos del mundo que inspiraron a los de Siena. Es pràcticamente bizantina, de hecho gran parte se construyò con el botìn del saqueo de Constantinopla, la planta es de cruz griega, la fachada alterna tanto los mosaicos còmo todos los màrmoles del mundo conocido y tiene 5 puertas.

Trilogy of Italian Gothic cathedrals.
It starts in Siena (13th century) the first Gothic cathedral in Italy, known as The Heaven’s Gate, with a transition from the Romanesque to the Gothic, but the entire structure, decoration and facade completely Gothic, the first and the most exuberant.
The one in Orvieto (14th century), which follows the same pattern as Siena but is already purely Gothic and the whole façade is covered with mosaics, as in the gables of Siena, less the structural elements, it is the poorest of the 3, it has neither a dome nor a campanile and the crossing vault is replaced by a wooden structure.
The facade of the cathedral of Florence, Santa Maria Del Fiore, (it is not from the 15th century, like the rest of the cathedral, it is a neo-Gothic construction from the 19th century, the cathedral is the last Gothic, first renaissance, but the façade is not came to build) inspired also by Siena but without the 3 upper gables and pinnacles, which actually built and then demolished, the structure is already Renaissance, is the fifth largest cathedral in the world, with the modern facade made of 3 marbles, white (of Carrara) green (of Prato) and red (of Siena) already used the game of colors of the 3 màrmoles in the one of Siena, is inspired by the campanile of Giotto, that is not Giotto, of s. XIV.
The 3 states through which the Italian Gothic passed, much more delicate than the French, as it adopted elements of the Byzantine style. They are smaller in height, without practically buttresses and with few windows to avoid the heat of the Italian lands, hence the abundance of the frescoes. They do not usually have towers, a steeple or campanile exempt, to avoid vibrations and the bathipstery, also exempt since the non-baptized could not enter the sacred precincts.
The basilica of San Marcos in Venice, s. XI with nàrtex (lower part of the facade) of the s. XIII, which has nothing to do with the previous 3, at most the precedent, but is another bestiality, does not follow the pattern of the Cathedral of Siena, is earlier, Romanesque, with gables in the upper level than in the fifteenth century They adapted to the Gothic style, with the best mosaics in the world that inspired those of Siena. It is practically Byzantine, in fact a large part was built with the looting of Constantinople, the floor is of Greek cross, the facade alternates both the mosaics as all the marbles of the known world and has 5 doors.

El gótico penetró en Italia desde la Borgoña francesa por la expansión de la orden mendicante del Císter, una de sus primeras obras fue la cartuja de Parma, del s. XII, donde a Stendhal, gran amante de la cultura italiana, le dio el síndrome. Rápidamente llegó a la Toscana: Pisa, Florencia y Siena principalmente. A diferencia del gótico francés, las catedrales italianas tenían una fuerte influencia bizantina y siguiendo la tradición constructora del románico, no adoptaron muchas de las invenciones francesas del momento, que rivalizaban en altura, en Italia no son elevadas, prefiere el muro a los vanos o vidrieras, por cuestiones prácticas, el caluroso clima italiano haría imposible soportar una iglesia o catedral con muchas ventanas ya que se haría un efecto invernadero dentro de ellas, esto propició el desarrollo de la pintura mural o frescos. Tienen un campanario o campanile, exento del propio edificio de la catedral para evitar daños por vibraciones, así cómo un baptisterio también exento ya que las personas no bautizadas no podían entrar en los recintos sagrados.

Venecia. Basílica de San Marcos. Tinta, acuarela y acrílico sobre papel, 42 x 30 cm. 2018.                                                                                                                                                                      El origen se podría situar en la basílica de San Marcos de Venecia, aunque es románica con añadidos posteriores. La primera basílica se construyó en madera en el s. IX para albergar las reliquias de San Marcos Evangelista, robadas por los cruzados en Alejandría. En el 975 fue quemada y reconstruida en estilo totalmente bizantino a partir del siglo XI en adelante, románica, de planta de cruz griega y forrada de mosaicos con gran influencia de Santa Sofía de Estambul, de hecho la basílica fue construida por arquitectos de Constantinopla, que tras el saqueo a la ciudad en la Cuarta Cruzada, hoy Estambul, proporcionó muchísimos materiales para su construcción, por ejemplo los caballos de bronce que adornan la parte superior de la fachada, griegos del s. IV o III a. C. robadas del hipódromo de la ciudad, estas esculturas fueron posteriormente robadas por Napoleón en sus guerras italianas y llevadas a París, posteriormente devueltas tras la derrota, las originales se conservan el interior de la basílica, las que se ven actualmente son copias de 1980. A esa especie de terraza sobre el nártex invitaban los venecianos a los personajes ilustres que visitaban la ciudad, mostrándoles la majestuosidad de la Piazza de San Marco y la Piazzeta, en la parte derecha. Este nártex, una especie de portal, se construyó en el s. XIII, con columnas de capiteles bizantinos. Por ley, todos los comerciantes de Venecia tenían que pagar tributo y ese era destinado a embellecer y enriquecer el edificio. Los mosaicos superiores son del s. XIII también y representan escenas del antiguo testamento, son muy ricos en oro, lo que le da una luz muy cálida. Es sucesivas ampliaciones se añadieron, en el s. XV, gabletes y pináculos, estilo gótico florido veneciano por influencia del gótico internacional. La basílica está construida en ladrillo y cubierta por mármoles de todo el mundo conocido, muchos de ellos donados por los cruzados o de saqueos. Es el mejor ejemplo del arte bizantino en Italia, que tendría gran influencia en gótico posterior. Era la capilla personal del Dogo, está unida al Palazzo Ducale.

Duomo di Siena. Tinta, acuarela y acrìlico sobre papel, 42 x 30 cm. 2018.                                                                                                                                                                                                          La primera catedral gótica de Italia es la de Siena, empezada en estilo románico, rápidamente adoptó el estilo gótico. Su construcción comenzó en el s. XIII. Su exterior e interior fue cubierto con franjas horizontales blancas y verdosas de mármol, que tuvo gran influencia en las catedrales provenzales posteriores, por ejemplo Orvieto o Florencia. La fachada adopta soluciones geométricas, triángulos, círculos y cuadrados, de influencia clásica, a diferencia de la catedrales de la Italia Meridional o del sur, que eran más “románticas”. Esta fachada tiene un gran parecido en su diseño a la iglesia de Notre-Dame-la-grande de Poitiers, obra maestra del románico. Es de una exuberancia nunca hasta entonces conocida, esculturas, mosaicos inspirados en los de San Marcos, complicados pináculos, además de utilizar un juego de tres colores de mármol: Blanco, de Carrara, verde, de Prato y rojo, de Siena, el mármol blanco destella con el sol. En el interior hasta los suelos son dibujos en mármol, también tiene influencia bizantina, da la impresión de estar en una mezquita. Es de planta de cruz latina, la quisieron agrandar 3 veces más, se ven impresionantes restos de los muros de la que hubiera sido la nave principal, pero la peste del s. XIII imposibilitó su realización. Dentro se esconde una auténtica joya del renacimiento, la biblioteca Piccolomini, ordenada construir por el papa Pío III, para albergar los libros de su tío, el papa Pío II, que fue cardenal de la catedral, asombran los frescos contando la vida de Pío II, Santa Catalina de Siena, y otras escenas, entre ellas batallas venecianas sobre los cruzados pintadas por Pinturicchio y finalizadas por un joven florentino llamado Rafael Sancio. Dispone de una torre, en este caso no es exenta, y una cúpula irregular, cuya linterna fue construida por Bernini.

Duomo di Orvieto, Umbria, Italia. Tinta, acuarela y acrìlico sobre papel, 42 x 30 cm. 2018.                                                                                                                                                                      La catedral de Orvieto es la más pura del gótico, del s. XIV, contruida por orden del Papa Urbano IV, para conmemorar el milagro de Bolsena: un sacerdote checo, Pedro de Praga, dudaba de la transmutación de Cristo, la conversión del vino en sangre y la ostia en carne, pero realizando un oficio en la pequeña ciudad de Bolsena empezó a brotar sangre de ostia. Fue el origen del Corpus Christi, mandaron a Santo Tomás de Aquino redactar los oficios y misas para ese día. Se conserva en la catedral el corporal manchado de sangre, un trapo que se utiliza en la liturgia de la comunión, y en Bolsena tienen las baldosas del suelo donde también se derramó la sangre. Todos los años hay una peregrinación de dos días de Bolsena a Orvieto para rememorar este milagro ocurrido en 1264. Pero la auténtica joya de la catedral es la capilla del Brizio, con murales de Luca Signorelli, coetánea a la catedral, que inspiró a Miguel Ángel y Rafael para sus frescos en el Vaticano, cómo la capilla Sixtina, en la que Signorelli también participó. Fue una auténtica novedad en el arte italiano. Su fachada es muy parecida a la de Siena, pero quitando los elementos estructurales, está completamente recubierta de mosaicos, que fueron durante siglos retocándolos con más o menos acierto. En la parte inferior, unas lápidas enormes de mármol cuentan la historia de la Salvación, imitando bajorrelieves romanos. Su rosetón es de los más espectaculares de toda Italia, las paredes, tanto interiores cómo exteriores, tienen las mismas franjas de Siena, en blanco y negro. No tiene torre.

Catedral de Florencia, fachada y campanile de Giotto. 2018. Tinta, acuarela y acrìlico sobre papel, 42 x 30 cm. 2018.                                                                                                                                                                                                         La catedral de Florencia, la última catedral gótica, principio del renacimiento (s. XIII-XIV) fue levantada sobre una iglesia que se había derrumbado, Santa Maria Reparata, el proyecto, financiado por los Médicis, pretendía superar en todo a las de Siena y Pisa, sus rivales toscanos. La diseñó Arnolfo di Cambio (que también realizó el Palazzo Vecchio y la santa Croce) con planta de cruz basilical y una gran cúpula, de Brunelleschi, tras ganar el concurso a Ghiberti, el origen del renacimiento. Está inspirada su técnica en la cúpula del Panteón de Roma, con doble casco, pero en este caso la cúpula era octogonal y no esférica. Todo gracias al tambor que la sustenta, ya que los nervios de la cúpula se apoyaban directamente en él y pudo conseguirse esa altura y diámetro. Fue la primera cúpula, después del Panteón, en no tener estructura de madera, Brunelleschi diseñó múltiples máquinas para su construcción, otra de sus grandes aportaciones a la arquitectura e ingeniería. En cierto momento el proyecto de Brunelleschi fue dado a Ghiberti, quien tuvo que admitir que no podía realizar el proyecto e incluso se burlaba de los planos, diciendo que aquello no podía mantener en pie. Fue finalizada en 1418, con la linterna superior, y una gran bola de bronce dorado. Para elevarla, Da Vinci construyó una grúa. La decoración del tambor no fue terminada por desaprobación de Miguel Ángel, la consideraba excesiva. Los muros están cubiertos por una espectacular decoración de los 3 mármoles, el blanco, verde y rojo, con pocas ventanas pero de gran belleza y delicadeza. La fachada fue demolida en 1558 por orden de Francisco I de Médicis al no estar “de moda” con los gustos renacentistas y tras varios problemas de corrupción y múltiples proyectos, se quedó sin finalizar hasta en siglo XIX, que ganó el concurso Emilio de Fabris (construida entre los años 1876-1887) imitando el juego de mármoles del resto de la catedral y el campanile de Giotto, que en realidad no es de Giotto sino de otros dos arquitectos, y el baptisterio, creando un espacio espectacular de gran uniformidad. Iba a tener gabletes triangulares con mosaicos y pináculos, al estilo de Siena y Venecia, góticos, pero finalmente fueron demolidos. La catedral está consagrada a la Virgen, en la fachada aparece en el centro en mármol blanco entronizada, con el niño Jesús. Está llena de esculturas y bustos que representan a artistas florentinos. En su momento fue la iglesia más grande del mundo, actualmente solo superada por San Pedro del Vaticano, Saint Paul de Londres, Sevilla y Milán. Por dentro es muy austera y oscura, quizá por la influencia de Savonarola, que estaba en aquel momento en auge en Florencia, el primer hombre, un dominico, que se enfrentó al poder papal y fue finalmente quemado en la hoguera. También hay referencias a Savonarola en los frescos de la capilla del Brizio de la catedral de Orvieto y en la biblioteca Piccolomini de la de Siena.

Con la construcción de la cúpula de Santa Maria del Fiore de Florencia se termina el gótico, que empezó en Siena,  y comienza el renacimiento.

Catedral de Florencia, Santa Maria del Fiore. Tinta, acuarela y acrílico sobre papel, 42 x 60 cm. (Díptico) 2018

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