Venecia 3-4-VII-2007

Descripción

En Venecia, donde viven, o resisten los últimos romanos frente a millonarios chinos, árabes e ingleses, tienen el Carnaval más elegante del mundo, aunque ahora sea un paripé de turistas. En la ciudad más mágica del mundo, pero de 4 de la madrugada, que cierran todos los bares hasta las 7 de la mañana que empiezan a abrir las primeras cafeterías. La ciudad queda vacía esas 3 horas, puedes fumar lo que quieras y beberte una botella de Moretti, tirado en San Marcos, con un magiar de ojos verdes, enemigo y perdedor de los Dogos y había también sido castigado por los alemanes, durante la ocupación su abuela cocinaba en una casa rodeada de huertas para el ejercito nazi, conservaba una fuente con una esvástica debajo, pero tenía una figura pequeña de bronce de Lenin. O el mismísimo Mussolini, Vive en una cabaña escondida en una marisma, pues ver San Marcos iluminada y absolutamente vacía, algún gato cruzaba, ni un sólo ruido, con el gigantesco Campanille, la basílica, con sus 5 cúpulas. Si venían carabinieris nos escondíamos por el laberinto de las calles, cruzando sobre los puentes de mármol, al Calatrava ni acercarnos, atravesando los canales de agua verde, estancada, con los reflejos de las farolas, era un contraste entre verde y amarillo y el rojo de los ladrillos góticos, no el mármol del Gran Canal. Y acercándonos a Rialto empezaba a amanecer, ya teníamos hambre y en la Pescadería, ahora con pasteles italianos y café, veíamos amanecer y se empezaba todo a llenar de gente otra vez y a las 12:30 teníamos el tren de vuelta. Y me cargué un poco la base de una columna barroca de una iglesia escondida entre 2 canales, al abrir dos Morettis de 66 cl., joder, eran de chapa y no teníamos para abrirlas, al final lo conseguí, ahora ya sé con el mechero. Y mientas meaba en el canal, el magiar, más tarde me regaló sus botas de ir a la mili, me amenazaba con tirarme al canal, un cerdo español cargándose el patrimonio italiano, y meando por los canales sin esconderse, va a caer al canal, cerdo. Y llegamos al destino dormidos, y sin enterarnos de nada. Y estaban las bolsas, lo móviles, todo. Y el Magiar, esto es increíble ¡Pero si estamos en Italia!

En Venecia, donde viven, o resisten los últimos romanos frente a millonarios chinos, árabes e ingleses, tienen el Carnaval más elegante del mundo, aunque ahora sea un paripé de turistas. En la ciudad más mágica del mundo, pero de 4 de la madrugada, que cierran todos los bares hasta las 7 de la mañana que empiezan a abrir las primeras cafeterías. La ciudad queda vacía esas 3 horas, puedes fumar lo que quieras y beberte una botella de Moretti, tirado en San Marcos, con un magiar de ojos verdes, enemigo y perdedor de los Dogos y había también sido castigado por los alemanes, durante la ocupación su abuela cocinaba en una casa rodeada de huertas para el ejercito nazi, conservaba una fuente con una esvástica debajo, pero tenía una figura pequeña de bronce de Lenin. O el mismísimo Mussolini, Vive en una cabaña escondida en una marisma, pues ver San Marcos iluminada y absolutamente vacía, algún gato cruzaba, ni un sólo ruido, con el gigantesco Campanille, la basílica, con sus 5 cúpulas. Si venían carabinieris nos escondíamos por el laberinto de las calles, cruzando sobre los puentes de mármol, al Calatrava ni acercarnos, atravesando los canales de agua verde, estancada, con los reflejos de las farolas, era un contraste entre verde y amarillo y el rojo de los ladrillos góticos, no el mármol del Gran Canal. Y acercándonos a Rialto empezaba a amanecer, ya teníamos hambre y en la Pescadería, ahora con pasteles italianos y café, veíamos amanecer y se empezaba todo a llenar de gente otra vez y a las 12:30 teníamos el tren de vuelta. Y me cargué un poco la base de una columna barroca de una iglesia escondida entre 2 canales, al abrir dos Morettis de 66 cl., joder, eran de chapa y no teníamos para abrirlas, al final lo conseguí, ahora ya sé con el mechero. Y mientas meaba en el canal, el magiar, más tarde me regaló sus botas de ir a la mili, me amenazaba con tirarme al canal, un cerdo español cargándose el patrimonio italiano, y meando por los canales sin esconderse, va a caer al canal, cerdo. Y llegamos al destino dormidos, y sin enterarnos de nada. Y estaban las bolsas, lo móviles, todo. Y el Magiar, esto es increíble ¡Pero si estamos en Italia!

Fecha

7 julio 2016