CARNE DE CONGELADOR. Capítulo 1º. El funcionario.

Descripción

CARNE DE CONGELADOR, 1º: EL FUNCIONARIO.

El gran problema de los eurofuncionarios es que se creen que son diplomáticos y son todos subnormales, parecen adolescentes con dinero, nunca llegan a madurar del todo, nunca tuvieron vida, no saben cómo funciona el mundo ni apenas saben cómo es, sólo se relacionan entre ellos, no les llega información del otro lado, toda su vida vivieron en una burbuja y de la oposición otra vez a la burbuja para toda su vida, tienen tanto dinero y no saben disfrutarlo, eso es pecado, se creen que todos ganamos su fortuna, no se enteran de nada, están fuera de la realidad. Esa gente manda en Europa, son los altos cargos, gente medio retrasada de familia de mucho dinero, por lo cual consiguen sacar la oposición, de las más caras, del examen pasan a cobrar 20.000 euros brutos al mes, con 25 o 26 años. Son las grandes familias, sus hijos son educados cómo príncipes desde pequeños, los mejores colegios, son caprichosos, histéricos, mal tomados, envidiosos, que se convierten en mala gente, con privilegios y poco trabajo, ociosos y egoístas. No tienen que hacer nada, tienen técnicos que les hacen el poco trabajo, para justificar el puesto, no saben ni cómo funciona Windows, los técnicos son un rango inferior ya que no hicieron oposición y cobran una mierda, los pueden echar cuando quieran. Todos esos organismos europeos son unos nidos de víboras, se destripan, se putean, se joden, a ver quien llega más alto, una competición a juego sucio, ya que no los pueden echar, vale todo. Ellos mismos lo reconocen: “Es un ambiente irrespirable pero la verdad es un chollo, no hacemos nada y nos pagan un dineral”. En una empresa privada no duraban ni dos horas, ni de teleoperadores, les quitas el dinero y quedan en nada, son lastimosos. Lo ven cómo lo normal, están acostumbrados a ese mundo artificial y enfermizo. Cómo no se va a estar hundiendo la UE, encima comparten espacio físico con el Parlamento, que son organismos totalmente diferentes, el Consejo abarca hasta Rusia y Turquía, y se relacionan entre ellos, van a comer, cenar, con los diputados. Los funcionarios ganan más que los eurodiputados y cargo vitalicio, pero los diputados tienen a todo el lobby mundial haciéndoles regalos. Se podría decir que el Consejo de Europa, que tiene serios problemas con Rusia, por ejemplo, hacen de espías para la UE, ellos pasan la información y las grandes multinacionales imponen sus sanciones cuando no les favorece alguna ley dictada a los organismos correspondientes. El Parlamento Europeo está controlado por los grandes lobbies multinacionales, ellos mandan y los políticos obedecen a cambio de suculentos regalos, así cómo los funcionarios dictan leyes según el criterio de los diputados con los que mantienen amistad, se venden por una falsa imagen y mantener un estatus, no tienen vergüenza. Cuando hay sesión del Parlamento en Estrasburgo la ciudad se llena de banderas de la UE y las tiendas, restaurantes y hoteles de lujo se frotan las manos, aparte del desplazamiento de 15.000 personas desde Bruselas con todos sus documentos, cajas y cajas por cada diputado y el alquiler sin control de chófers , más todas las dietas. No nos engañemos, esa gente que pide austeridad y recortes viven inmersas el más absoluto lujo, la prostitución es alarmante en comparación a otras ciudades europeas. Que nos dejen elegir los equipos que dictan las leyes, que no sean cargos vitalicios, un poco de responsabilidad, están creando otra alta clase social mucho peor, una panda de imbéciles, se creen que en la calle tienen los mismos privilegios. En realidad son unos cobardes, no se atreven a salir de su zona de confort, ya sea en Estrasburgo, Suiza, San Francisco o las Seychelles.

 

 

Fecha

9 febrero 2019