Roma. Piazza del Popolo. 2018.

Descripción

Roma. Piazza del Popolo. Tinta, acuarela y acrílico sobre papel, 30 x 21 cm. 2018.

 

 

 

 

Roma. Piazza del Popolo, 2018. Tinta, acuarela y acrílico sobre papel. 30 x 21 cm.                                                                                                                                                                       Acaba con Courbet, el chumín peludo del Origen del mundo y el que tiró la columna Trajana de la Place Vedôme durante la Comuna de París, construida la plaza por Luis XIV, otra vez, y la columna para sustituir su estatua ecuestre que habían destruido en la Revolución, coronada luego por Napoleón, antes tenían a un ser de la mitología romana o griega, es la misma. Y vuelta a reconstruir con Napoleón encima. La original de Roma construida por Augusto, con San Pedro encima, antes tenían un águila. Pero los papas taparon el ponte Sant’Angelo con mármol, cómo casi toda Roma, es romano, con diseño de Bernini, el barroco romano y que va al Castello Sant’Angelo, mausoleo de Adriano y la tumba de Augusto. Y taparon casi todo lo romano con mármol de Bernini, desde las Orejas de burro del Panteón, que luego tiraron, todo lo construyo Augusto, hasta la piazza Navona, era un circuito de carreras y plantan la fuente dei Cuattre Fuimi, los 4 continentes, el Ganges, el Danuvio, el Nilo y el Mar de Plata. Cuatro esculturas descomunales, un juego de mármol de anatomía, el obelisco egipcio bien alto que se vea y otro palacio Panphili de mentira, es la Embajada de Brasil, el palacio de verdad y el museo está en la via de Corso, y Cócega italiana o francesa, el corso o el sardo, llena de tráfico. Y otra fuente, la jabonera de la Piazza de Spagna, regalo de los Borbones a los Papas, es de Bernini también, hundida en el suelo, La Barchetta. Le dieron carta libre a Bernini para poner ángeles, tíos perfectos y sexo puro, hasta el orgasmo de Santa Catalina, para deslumbrar. Y la columnata de la Plaza de San Pedro, que se la cargó Mussolini al hacer la vía Conciliacione, del Castillo hasta la basílica, que encima están unidos por un pasadizo elevado y antes secreto. El truco era encontrarla por sorpresa y asombrarse. Mussolini fue un desastre. Y el Emmanuel II la tarta de la Piazza Venezia, un horror y dónde vive el Presidente de Italia, en un palacio realmente veneciano de ladrillo, tiene el León de San Marcos, luego hicieron al lado otro igual para despistar, Y ahí acaba la vía del Corso, la del medio del tridente, urbanismo de los siglos XV y XVII, la otra pasa por la Piazza de Spagna, la vía Babuino que va a la Columna Trajana y y la otra Ripetta, pasando por la embajada de España, un palacio deslumbrante, no tiene jardín, tiene parque, al castillo, de la Piazza del Popolo al sur, a toda Roma. Y se entraba por la puerta de Ostia, al lado de la pirámide Celsia y tumba de César, y va Christo, el polaco que envolvió el Reichstag y el Pont Neuf para regalo, y la envuelve en tela dorada. Jean Louis David fue el pintor de Napoleón y el que mató a Marat en una bañera, y menudo negocio con ese nombre, la cadena de peluquerías, horribles, solo máquina, sin tijeras y todos iguales y horribles, señorita, si fuese modelo, me quedarían bien todos, pero estos son tíos perfectos y yo me lo corto cómo me dé la gana, lo sentimos, funcionamos así, bueno, pues este ¿Podría dejar esto más corto? Que va, tenemos cámaras, tenemos que hacerlo igual. Por 12 o 14 euros no se piden milagros.
Y lo corté y no volví, y me voy a desayunar, que se me fue de las manos. Y el Elefante pequeño con el obelisco encima, en la Plaza Minerva, a la izquierda del Panteón, con una iglesia enfrente horrible que no me acuerdo de quien era, por dentro espectacular. Y ponemos a Bernini para fascinaros y no lo toquéis y no sepáis lo que hay debajo. Y el obelisco lo dejamos bien puesto encima y que no se rompa. Los españoles son los mayordomos de los romanos, los parisinos los únicos que se revelaron contra Roma, pero les metemos a Napoleón, el corso, y lo nombramos emperador (Rey de Roma) y que lo adoren. Y le regalan a Josefina un obelisco para plantarlo en medio de la Plaza de la Concordia, antes de La Revolución y se cargan las tullerias, el Louvre está pegado. Y otro arco, el del Carrusel y el del Triunfo, que luego alargan con el arco ese de oficinas de la Defense, del Chirac y los 3 alineados.

Fecha

29 enero 2018